La gestión de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el inicio de su mandato. De acuerdo con la medición de julio del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, apenas el 31,4% de los encuestados aprueba el desempeño del Gobierno, mientras que el 58,8% lo desaprueba.
El resultado profundiza una tendencia que comenzó a hacerse visible después del registro de febrero, cuando la evaluación positiva había alcanzado el 45%. Desde entonces, el respaldo descendió de manera sostenida: pasó al 38,5% en marzo, continuó en 33,1% y 32,2% en los meses siguientes y finalmente llegó al 31,4%.
La brecha entre quienes respaldan y quienes rechazan la gestión supera los 27 puntos. El dato muestra que el Gobierno no solamente enfrenta un descenso en su nivel de aprobación, sino también una dificultad creciente para recuperar el terreno perdido.
La imagen de Milei también se deteriora
La evaluación de la gestión tiene su correlato en la valoración personal del Presidente. En julio, Milei registró un 30,9% de imagen positiva y un 58,5% de negativa.
El contraste con febrero resulta significativo: en aquel momento, la valoración favorable llegaba al 47%. La caída acumulada desde entonces alcanza los 16 puntos.
El deterioro tampoco se distribuye de manera uniforme entre los distintos sectores sociales. El Presidente conserva su mejor desempeño entre los menores de 40 años, donde alcanza un 38% de imagen positiva. En los grupos de mayor edad, en cambio, el rechazo supera el 58% y llega al 59,6% entre los mayores de 60.
También aparece una marcada diferencia por género. La imagen positiva alcanza el 36,8% entre los varones, mientras que cae al 25,1% entre las mujeres. En este último grupo, la valoración negativa llega al 65,9%.
Por región, el AMBA concentra los niveles más elevados de rechazo, con un 63,6% de imagen negativa, mientras que el Presidente obtiene mejores registros relativos en el interior.
El bolsillo, uno de los principales focos de malestar
El escenario político se desarrolla sobre un contexto económico que continúa generando preocupación. El 61,8% de los consultados evalúa negativamente la situación económica nacional y el 42,8% considera desfavorable su propia situación.
A esto se suma una fuerte presencia del endeudamiento: el 61,9% afirma haber contraído alguna deuda durante los últimos seis meses.
La administración de los ingresos también expone las dificultades cotidianas. El 66% de los encuestados asegura que el dinero familiar se termina antes o hasta el día 20 del mes.
Entre los jóvenes, el panorama es todavía más exigente. El 77% declara haber tomado deuda recientemente, principalmente para afrontar gastos básicos y tarifas. Además, el 82,5% señala que sus ingresos se agotan antes o hasta el día 20.
El relevamiento también registra un crecimiento del recurso a mecanismos informales de financiamiento. Mientras el 19,6% del total afirma haberse endeudado con prestamistas o financieras informales, la proporción asciende al 35,8% entre los menores de 40 años.
La combinación de ingresos insuficientes, endeudamiento y dificultades laborales constituye uno de los elementos centrales para interpretar el deterioro del humor social.
El desgaste oficialista no se traduce en una ventaja opositora
La particularidad del escenario político es que la pérdida de respaldo del Gobierno no aparece acompañada por una figura capaz de absorber ese descontento.
Entre los dirigentes evaluados, Axel Kicillof aparece como la principal referencia opositora, aunque tampoco consigue una valoración mayoritaria. El gobernador bonaerense registra 35,4% de imagen positiva frente a 51,5% de negativa.
Su perfil presenta características diferentes al de Milei. Kicillof obtiene mejores resultados entre las mujeres, donde alcanza el 43% de imagen positiva, y también mejora entre los mayores de 60 años, con un 41%.
Su desempeño es más favorable en el AMBA, donde llega al 41% de valoración positiva. En el interior, en cambio, la imagen negativa alcanza el 56%.
La distribución territorial y sociodemográfica muestra una figura con capacidad para sostener un núcleo importante de apoyo, pero con dificultades para ampliar ese respaldo fuera de los espacios donde históricamente encuentra mejores condiciones electorales.
Bullrich tampoco aparece como alternativa de recambio
Patricia Bullrich tampoco consigue transformar el escenario de desgaste en una oportunidad para el oficialismo. La dirigente registra un 36,6% de imagen positiva y un 50% de negativa.
Su valoración muestra una particular estabilidad entre los diferentes grupos etarios, con registros positivos ubicados aproximadamente entre el 35% y el 38%.
La diferencia aparece con mayor claridad por género y territorio. Entre los varones llega al 41% de imagen positiva, mientras que entre las mujeres la valoración negativa alcanza el 56%. En el AMBA, el rechazo trepa al 58,1%.
Los números sugieren que el deterioro de la percepción del oficialismo excede la figura presidencial y alcanza también a otras figuras relevantes del espacio.
Bregman, la mejor imagen pero sin traducción electoral
Myriam Bregman presenta el dato más particular del relevamiento. Es la única dirigente analizada que obtiene un diferencial positivo: 43,1% de imagen favorable contra 40% de negativa.
Su mejor registro aparece entre las mujeres, donde alcanza el 53% de valoración positiva. Además, su desempeño se mantiene relativamente parejo entre los distintos grupos de edad.
Sin embargo, la buena percepción no se transforma en una posición electoral equivalente. Su nivel de intención de voto duro se ubica en 12,3%, el menor entre las figuras consideradas.
El contraste evidencia una de las principales características del escenario actual: tener una imagen competitiva no necesariamente implica contar con una estructura electoral capaz de convertir esa valoración en votos.
2027: Milei conserva un núcleo, pero enfrenta un fuerte techo
La mirada hacia las próximas elecciones presidenciales tampoco ofrece un escenario definido.
Milei mantiene el núcleo electoral más firme entre los dirigentes analizados: el 24,1% afirma que seguramente lo votaría. Al mismo tiempo, el 57,1% sostiene que jamás lo elegiría.
El Presidente conserva así una base de apoyo significativa, pero enfrenta un rechazo muy elevado que limita sus posibilidades de expansión.
Kicillof registra una disposición favorable levemente superior, con un 26,2% que asegura que seguramente lo votaría. Sin embargo, el 50,7% afirma que nunca lo elegiría.
El caso de Bregman vuelve a mostrar la distancia entre imagen e intención de voto: pese a ser la dirigente con mejor balance de valoración, solamente el 12,3% declara que seguramente la votaría.
Un escenario sin ganador claro
Los resultados de julio configuran un panorama político caracterizado más por el desgaste que por el reemplazo.
El oficialismo pierde respaldo, pero la oposición no consigue apropiarse automáticamente de ese malestar. Milei conserva un núcleo electoral relevante, aunque enfrenta un rechazo mayoritario. Kicillof mantiene una base competitiva, pero también un nivel elevado de rechazo. Bregman presenta la mejor valoración, aunque sin volumen electoral suficiente, y Bullrich no logra instalarse como una alternativa capaz de renovar el respaldo al Gobierno.
De esta manera, el escenario hacia 2027 permanece abierto. El dato central no es solamente la caída de la aprobación presidencial, sino la ausencia de una figura que pueda transformar ese deterioro en una alternativa de alcance nacional.
Por ahora, el electorado expresa más disconformidad que adhesión a un nuevo liderazgo. La principal incógnita de los próximos meses será quién consiga convertir ese malestar disperso en una propuesta política con capacidad real de crecimiento.
Ficha técnica
Los datos corresponden al Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora. La medición de julio de 2026 reunió 1.468 casos válidos de alcance nacional y fue realizada entre el 21 y el 30 de julio.
El diseño muestral fue ponderado por región, edad, sexo y voto declarado en el balotaje presidencial de 2023 y las elecciones legislativas de octubre de 2025, tomando como referencia el último padrón electoral.
La encuesta se realizó mediante un cuestionario autoadministrado en línea, con difusión controlada y posterior depuración de registros inválidos. El margen de error teórico estimado es de ±2,1%, con un nivel de confianza del 95%.
MOP-Julio-2026 (1)

