Una herramienta imprescindible para Emprendedores: El análisis FODA

El modelo FODA es utilizado por empresarios e instituciones, para analizar la situación actual y visualizar hacia dónde quieren ir. El análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas), es una herramienta que ayuda a mirar desde una perspectiva interna: las debilidades y fortalezas con las que cuenta la organización, y desde lo externo las oportunidades y amenazas a las que está expuesta.

Un emprendedor es una persona soñadora, con proyectos, ganas, actitud hacia el cambio, con voluntad de hacer. Aunque esto no significa que no tenga miedo e inseguridad.

A veces sentís la necesidad de realizar cambios, patear el tablero, y dedicarte a otra cosa. Dejar un trabajo rutinario y hacer lo que te gusta. Pero ese empleo estable es el que da el ingreso para pagar las cuentas.

Las ideas van y vienen, pero cuál elegir, qué hacer que te dé pasión, y a la vez sustento.

Esta técnica, como muchas otras, desarrollada para el mundo empresarial puede aplicarse en lo personal.

“Trabajar duro por algo que no te interesa se llama estrés. Trabajar duro por algo que amas se llama pasión”  . Simon Sinek

¿Te animas a hacer tu FODA personal?

Comencemos con tu parte interna, con tus fortalezas, es identificar las características en las que te destacas. Podes hacerte las siguientes preguntas: ¿Qué características de tú personalidad son positivas?, ¿En qué sos bueno?, ¿Qué conocimientos tengo?, ¿Qué temas domino y me siento seguro? Por ejemplo: soy respetuoso, atento, solidario, puedo adaptarme al trabajo en equipo. Empezá escribiendo esa lista de cualidades en las que te destacas.

Siguiendo con el análisis interno, veamos tus debilidades, tus puntos negativos: ¿Qué me cuesta hacer?, ¿Qué cosas no me gustan?, ¿Para qué cosas no soy hábil? Soy ansioso, inconformista, qué aspectos de tu personalidad te juegan en contra. Por ejemplo, no me gusta informática, no sé idiomas, no respeto las decisiones de otro, soy impaciente, etc.

Ahora veamos que nos rodea, lo externo, comenzando con las oportunidades, es estudiar aquellos elementos del afuera o tendencias con las que podrías sacar una ventaja. ¿Qué cosas del lugar donde estoy me benefician?. ¿Hay pocas personas o empresas que desarrollan esa actividad o producto?. ¿Puedo conseguir los materiales que necesito de forma fácil y al por mayor para que sea más económico?. ¿Conozco proveedores de mis insumos?, ¿Puedo obtener financiamiento a una buena tasa de interés?. ¿Tengo el apoyo de familiares y amigos?.

Siguiendo con lo externo, las amenazas, son aquellas situaciones que impiden u obstaculizan la realización de tu proyecto. En nuestro país, fundamentalmente es la crisis e incertidumbre económica, los cambios en las reglas de juego constantes. ¿Qué te puede distraer?. ¿Qué hace tu competencia?. ¿Hay más personas que realizan lo mismo?. ¿Existe burocracia para abrir un negocio?.

Realizar este análisis, sirve para saber dónde estoy parado y a dónde quiero llegar. Tomar decisiones. Lo que no se hacer, ¿lo puedo aprender?. ¿Puedo cambiar mis actitudes negativas o no?. Investigar, estudiar, contactar personas, hacer cálculos de costos, preguntar. Dejar la actitud del no hacer.

Con lápiz y papel en mano, es hora de hacer tu FODA personal, realízate preguntas. Un emprendimiento, comienza lento, lleva años de esfuerzo. Sólo a algunos, les va bien de la noche a la mañana. Comenzá tomando algunas horas del día, luego del trabajo formal, a pensar esa idea, a desarrollarla, pero con los pies en la tierra, sin endeudarte por demás, a ponerle horas, y algún día pasarás del sueño a la realidad.

*La autora es Docente y Contadora Pública  y Redactora de Contenidos para Medios Digitales