¿Palmeras vs. cítrus? o palmeras y cítricos

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Quiero dejarles  hoy, una idea-fuerza o puede ser una idea-marco, donde entre muchos podamos darle mas fuerza o incluir en ese marco otras ideas.
He adherido a este espacio o ‘columna alocada’ a los fines de hacer aportes ante lo que se viene.
Cada persona y familia deben re-acomodarse en estos tiempos y encausar vientos a lo que se viene que por cierto es incierto.

La idea o propuesta consiste en plantar un árbol por cada nacimiento que ocurra en el pueblo. Se ha propuesto en otros municipios bonaerenses u otras geografías, tales, casos en ciudades rionegrinas de Viedma y Bariloche.

En realidad son cuatro ideas, que una trae a la otra, porque la primera es plantar el árbol, y la segunda ver que tipo de árbol plantar.

La iniciativa -puede haber otras- es que hay que plantar cítrus o frutales y la tercera sería como conseguirlos y  por {ultimo, dónde plantarlos.

Propongo hacer germinar las semillas de cítrus como lo hacíamos en la escuela primaria. Después veremos si se injertan o no.

Y sugiero que sea en las escuelas -públicas o privadas-, donde se pueda empezar a conseguir las futuras plantas de cítrus, no descarto que algún vecino o vecina lo haga y hoy día rápidamente en algunas redes sociales conseguir la forma y el modo de hacerlo para aquellos o aquellas que no lo sepan. En estos tiempos de aprendizaje virtual, algunas ‘seños’ inquietas pueden impulsar a sus grados a la iniciativa..

Tampoco descarto que aparezcan donantes de plantas ya formadas.

O, que el estado Municipal recoja este guante y comience a remontar el barrilete del vivero municipal y con un poco de buen piolín y viento a favor comiencen a fabricar localmente las plantas necesarias para éste y para otros proyectos que son el granito de arena de la “soberanía alimentaria”, tan mentada por los tiempos pasados y mas mentada y necesaria va a ser en el presente y en el futuro.

Bien, ya tenemos las semillas -que nos quedan de la fruta que consumimos en casa- ya tenemos quien la haga germinar, y las haga crecer, y ahora propongo el lugar, de plantación, previa aceptación oficial. Se apunta a un lugar publico.

El proyecto incluye también fabricar la tierra, el compost necesario para el caso de que no vayan a tierra directamente.

Como ejemplo, una planta en cada punta de una plaza una o dos o tres, no menos de tres o cuatro metros cuadrados se necesitan.

Sigo con los ejemplos, a la vera de la vía de los viejos ferrocarriles o terrenos nacionales  sin utilidad.

La consigna puede iniciarse en alguna localidad del partido, a no olvidar que cada estación ferroviaria esta en un predio de entre 10 y 12 has de tierra, Ibarra, Santos Unzué, Hale, Privano, Paula, 12 de Octubre por hacer algunas citas.

Se puede hacer en partidos de la región, Bragado, Bolívar, Carlos Casares, 9 de Julio , Pehuajó, Henderson (ya tiene vivero municipal), 25 de Mayo, u otros. 

Y luego pienso en las hermosas ramblas de Bolívar, tan hermosas como tan caras son en mantenimiento y nada de retorno por ese trabajo, entiendo que es un gasto y no una inversión ésto de mantener solamente cortado el pasto de las ramblas.

Recoger las ramas de palmeras los día de viento o luego de una tormenta con un tractorcito, acopladito, chofer, ayudantes dos o tres personas paseando y juntando, además de gasto, incomodidad a los vecinos.. 

Terrenos fiscales municipales o provinciales a determinar, en fin, lugar sobra, hasta se puede fomentar desde Parques y Jardines la colocación de frutales en las mismísimas veredas cada vez que se tenga que suplantar los centenarios fresnos o plátanos u otras especies.

Cada rambla con una especie. Estará la de los limoneros, la de los naranjos, la de los pomelos, la rambla de lo quinoteros, y así se puede seguir enumerando. 

Los detractores de siempre opinarán que a la fruta será hurtada. No habría problemas, ya que debería ser contemplado en la iniciativa y por ende, permitido con reglas de convivencia. la van a robar. 

Las frutas se comen, se consumen, ayudan a fortalecer defensas, casi que son la única defensa buena, junto con las verduras para no enfermarse en invierno. 

Más de uno irá en consulta médica por empacha de frutas, pero no enfermos de gripe o , tal vez de COVID19. Es muy probable.

Por razones obvias, que no vienen al caso desarrollar ampliamente, creo que ya todos entendimos que las frutas pasan a ser un buen remedio en estos tiempos que se viven, y que tenemos el lugar, la gente que las cuida, y riega -los vecinos y los mismos empleados municipales que hoy cortan el pasto y recogen las ramas de palmeras caídas sobre las ramblas o las calles- la luz, la tierra, el agua, y el clima a favor para llevar adelante este proyecto.

Se calcula que una planta de limones, cuidado en una casa de familia puede vivir mas de 50 años. Que los hay de tres y cuatro estaciones y que pueden llegar a dar buena cantidad de producto, por decir una cifra, 100 kilos por año. Las estadísticas hablan. Dato chequeado.

El limón particularmente y me detengo en esta fruta, ya que además de todas la vitaminas que proporciona su consumo, es antiséptico y desinfectante. 

Esta es la idea para las ramblas, u otros espacio públicos, pero también se puede ampliar la idea para las casas de familia que no tenga un cítrus en su patio plantado, digo patio también puede ser un medio tambor de 200 litros y ahí se crían sin dificultad.

Esto abre la posibilidad de poder tener el cítrus hasta en un balcón, un jardín delantero o trasero o porque no a modo de planta de vereda.

No se está diciendo nada nuevo. Ya en la antigua Roma,  la vid y su producido, la uva jugaba un protagonismo importante en la vida de esa época.

El producido seria para comedores escolares, hospitales, asilos de ancianos, o para hacer dulce simplemente. Se ayuda a la reducción de gastos del Estado Municipal y sobrante si lo hay, entre el vecindario o se aporta a los necesitados.

Y si el sobrante es mucho la Municipalidad por intermedio de su sector de Producción puede comercializarlo, a modo de un comodity lugareño – o se terciaría con dinero a sus arcas.

El cataclismo reinante a nivel alimentos en el mundo, no ha llegado a a la región. 

Si, se reparten bolsas de comida tanto vía Consejo Escolar como vía Municipalidad, y se informa que esa entrega va en aumento, una iniciativa así ayudaría en los presupuestos oficiales. 

Provista por distintas razones y de distintos sectores provinciales o nacionales esa comida alguien la paga, o sea los ciudadanos.

Esa comida suministrada por el Estado, no cae del cielo ni nace de un repollo, todo lo contrario, hay que pagarla, es por eso, creo, que llegó el momento de pensar en ´fabricar’ nuestro propio alimento.

Porque cultivar nuestros propios productos es emitir nuestro propio dinero, sea fruta o verdura, la fruta y la verdura que producimos es plata que ahorramos y que nos queda en el bolsillo para otras necesidades.

Ni que hablar del ahorro en farmacia, ya lo dice el refrán: “Consume tus alimentos como remedio para no tener que consumir tus remedios como alimentos”.

La pandemia que nos toca hoy, y que conforme los que saben, llegó para quedarse y que vino a tejer los hilos de la tela de la mortaja de la globalización y puede que sea así. No está mal comenzar a pensar y repensar, en ‘el compre local’ y ahora, muchos más.

No pongan el grito en el cielo los negocios de frutería y verdelería, no, nunca se podrá abastecer a la totalidad de la ciudadanía. Un gran porcentaje seguirá consumiendo frutas y verduras en el mercado, aún desconociendo su procedencia.

No me quiero olvidarme de las moras, de las ciruelas, y los duraznos, -que también nacen con su carozo en una latita o media botella de pvc vieja- .

Leía sobre las moras, las vitaminas y propiedades que tienen y todos los años las moras de la plaza frente a la Iglesia, en Bolívar están por el piso. Los naranjos de la plaza Belgrano de Nueve de Julio se barren constantemente por personal municipal. (Buen comienzo para que una institución las convierta en dulce para mesas de escolares). La plaza de Ibarra, población del distrito de Bolívar, tiene plantas de membrillo, La Plata  calles con naranjos, otras de nísperos, las hay de paltas y por citar algún país vecino, en Brasil, bananas y mangos, entre otras frutas.

Se podrían cosechar, hacer dulce, declararlas de interés municipal y repartirlas en los eventos fijados anualmente en cada pueblo. Otro comodity.

Ni que decir del atractivo turístico de tener en cada rambla o paseo o veredas, una especie de fruta distinta, seria sensacional, y visitantes de pueblos vecinos vendrían a ver la proeza de cada localidad y degustar de esas frutas, sin darse cuenta que por otro lado estarían dejando en gastos localmente, mucho mas dinero del que en fruta orgánica se comieron gratis.

El aroma, el perfume, los colores en toda época del año. En fin todo ganancia, el proyecto cierra por todos lados y no la estamos capitalizando. 

Faltarían algunos espanta-pájaros, para cuidar los frutos, pero creo, al respecto, que sobrarían voluntarios.

Estamos 50 años atrasados en esto de las frutas, pero se también que tenemos 50 años por delante.

Aporte, en serio, para la comuna alocada!

Para Cadena Nueve, Milan Pasucci Visic