‘Madrugadores del 9’ rezaron con más de 110 varones de otros puntos del país y Sudamérica

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En tiempos de pandemia el universo se ha unido en oraciones. Y los grupos se han visibilizado a través de plataformas on line que lo facilitan. Desde el aislamiento surgieron múltiples conectividades.

‘Madrugadores del 9’ rezaron el rosario a las 7 de la mañana como cada sábado, y se fue tercer encuentro virtual.

La jornada tuvo una particularidad, ya que el mismo se hizo prestaciones de Internet a través de una de las plataformas se sumaron uno 120 madrugadores del país y Sudamérica. Para el anfitrión Nueve de julio fue una experiencia única, como la que ya realizan otros grupos de oración en distintas geografías.

En este rezo se sumaron Madrugadores de Chile, que ayudaron con su plataforma para llegar a mucha gente.

Es de destacar la coordinación de un grupo tan numeroso de Carlos Cappelletti, quien fue el impulsor del movimiento en Nueve de Julio y alentó a otras ciudades a conformarse, y de quienes lo acamparon para simplificar las oraciones y que se pueda seguir con láminas, caso de Jorge Guerriere y Oleh Jachno Schoen, junto al aporte técnico de Martín Banchero, a los operadores de CN.

El padre Manuel Prieto de la congregación de los Hermanos Marianistas desde Buenos Aires, dejó su bendición. Y el mensaje final, destacando la convocatoria y oraciones, lo hizo el obispo, Ariel Torrado Mosconi.

Se llega a este manera de oraciones, y sistematizadas tras una linda historia.

Una de las manera de pedirle al Señor y a la Virgen para que intercedan erradicando el virus del planeta es a través del Rosario. El Ave María se repite muchas veces.

Una leyenda cuenta que un Hermano Lego – no era sacerdote – de la Orden de los Dominicos, no sabía leer ni escribir, por lo que no podía leer los Salmos, como era la costumbre en los conventos de esa época.

Entonces, cuando terminaba sus labores por la noche, las cuales eran múltiples pues hacía de portero, limpiaba, barría, era el hortelano, entre otras, se iba a la capilla del convento y se hincaba frente a la imagen de la Virgen María, y recitaba 150 avemarías (el número de los salmos), luego se retiraba a su hábitat a dormir.

Por la mañana, de madrugada, se levantaba antes que todos sus hermanos y se dirigía a la capilla para repetir su costumbre de saludar a la Virgen.

El Hermano Superior notaba que todos los días, cuando él llegaba a la capilla para celebrar las oraciones de la mañana con todos los monjes, había un exquisito olor a rosas recién cortadas y le dio curiosidad, por lo que preguntó a todos quién se encargaba de adornar el altar de la Virgen tan bellamente, a lo que la respuesta fue que ninguno lo hacía, y los rosales del jardín no se notaban faltos de sus flores.

El Hermano Lego enfermó de gravedad; los demás monjes notaron que el altar de la Virgen no tenía las rosas acostumbradas, y dedujeron que era el Hermano quien ponía las rosas. ¿Pero cómo? Nadie le había visto nunca salir del convento, ni sabía que comprara las bellas rosas.

Una mañana les extrañó que se había levantado pero no lo hallaban por ninguna parte.

Al fin, se reunieron el la capilla, y cada monje que entraba quedaba asombrado, pues el hermano Lego estaba arrodillado frente a la imagen de la Virgen, recitando extasiado sus avemarías, y a cada una que dirigía a la Señora, una rosa aparecía en los floreros.

Así al terminar sus 150 saludos, cayó muerto a los pies de la Virgen.

Con el correr de los años, Santo Domingo de Guzmán – Patrono de la diócesis de Nueve de julio – , luego de una revelación de la Santísima Virgen, dividió las 150 avemarías en tres grupos de 50, y los asoció a la meditación de la Biblia.

Así, conformó los Misterios Gozosos, los Misterios Dolorosos y los Misterios Gloriosos, a los cuales el Santo Juan Pablo II añadió los Misterios Luminosos.

A través de esta sistematización se rezan 200 avemarías, divididos en grupos de 50. De esta manera se hace más distendido. Así es como rezan los madrugadores, tal como lo hicieron este sábado. Hay unidos en oración Madrugadores de varios puntos del país y cono sur de América.