Salud en el distrito nuevejuliense: “Hacia qué camino vamos y cuáles son las salidas’

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La democracia argentina aún no ha resuelto las desigualdades que reproduce el propio sistema de salud.

Si bien en el Distrito de 9 de Julio, la población en su conjunto tiene la posibilidad de acceder a los servicios ofrecidos por el sector público, aún persisten brechas importantes y asignaturas pendientes, especialmente en lo relativo a su calidad. Por un lado, el gasto total en servicios de atención en Argentina de la salud supera el 8,5% del PIB. La herencia en Salud es muy preocupante en la actualidad.

EL hospital Provincial zonal “Julio de Vedia” de muestro Distrito, conforma el 3er presupuesto en magnitud del mismo. Con un Municipio que oscila los $400.000.000 de pesos.

En el País Médicos no faltan: “Hay más clínicos que especialistas y están mal distribuidos”.

El 80% de los servicios de salud fueron construidos en un determinado momento histórico: durante el ejercicio del primer ministro de Salud Pública de la Nación, Ramón Carrillo, a principios de los años cincuenta. Hoy tenemos un cuello de botella. Ante los nuevos desafíos que imponen los cambios demográficos y epidemiológicos, una sobredemanda del sector público es lo que se observa cuando se recorremos el Distrito. Eso hace que el sistema ponga barreras de acceso. En los últimos 14 años de gobiernos Municipales no Peronistas, solo fueron parches y marketing, ni el Gobierno de W. Batistella, ni el de Mariano Barroso han realizado un Plan estratégico de Salud.

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Si trasladamos dicha problemática a nuestro distrito, vemos que la coincidencia es perfecta. Nuestro distrito tuvo una curva de crecimiento demográfico importante, lo cual nos llevó a 39.000habitantes, comprendemos una clínica y un hospital provincial, con dos Hospitales Munícipes, entre todos no superan las 150 camas de internación, y además agregamos que se incentiva la atención de una guardia aún más, como una panacea, que solo lograra mayor número de posibilidades de internación, siempre comenzamos con el marketing y no con la planificación, el resultado se verá pronto: Servicios colapsados, falta de equidad y calidad en la atención u no resolución de los problemas de salud en la gente.

No se ha empezado por lo correcto: vigilancia epidemiológica, diagnostico, planificación y estrategia.

De que nos sirve un edificio nuevo en una guardia del Hospital Provincial sino solucionamos los déficit y la problematica del recurso humano?, en el actual esquema Sanitario del Distrito, solo se trata de marketing electoral, y veremos como en poco tiempo las demandas superaran el presente, sencillamente porque no se puede trabajar con sistemas de salud tan fragmentados y con recursos humanos tan castigados, sin una referencia epidemiológica y planificación concreta.

Uno de los objetivos más importantes es ampliar la cobertura Integral de salud con efectividad, equidad y calidad.

Esta estrategia tiene tres ejes:1) la cobertura territorial con equipos de salud familiar;2) el fortalecimiento de los sistemas de información como la historia clínica electrónica; y 3) comenzar a definir entre el ministerio nacional, Provincial y Municipal, cuáles son las cuestiones en las que no están dispuestos a tolerar disparidades sanitarias.

Será necesario sostener la inversión en salud pública, durante por los menos ocho años, lo cual subraya la importancia de contar con programas de inversión permanente, para poner los Hospitales en condiciones. No debemos olvidar que lo primero en corregir es el recurso humano, la desigualdad, y la equidad.

El acceso a los servicios es muy amplio, pero la diferencia de calidad entre lo público y lo privado es mucha. Las desigualdades en el acceso entre nuestra Comunidad se hace cada vez más acentuada.

Los sectores de menores recursos son quienes en menor medida realizan estudios y consultas médicas preventivas, consultas odontológicas o consultas de salud mental. Como además son los sectores con mayor carga de morbilidad, en muchos casos se da la situación paradójica de que quienes más necesitan utilizar los servicios son quienes menos lo hacen. Las dificultades en el acceso se traducen en muertes, injustas y evitables: “La falta de acceso a medicamentos ( después de la elecciones PASO, no se ha restablecido y abastecido la medicación en la farmacia del Hospital Provincial), los tiempos de espera para acceder a una cirugía, las dificultades para acceder a algún tipo de tratamiento oncológico, son todas formas en las que se manifiesta la inequidad. Creemos de manera firme que sentándonos con los actores, mucho se podrá realizar, porque si de algo estamos seguro, que en los últimos tiempos, de la mano de este recurso humano sub explotado y desvalorizado, se levantaran los nuevos cimientos de una Salud diferente, ya no quedan tiempos para improvisados y agregados.

Los sueldos estatales no logran seducir a los profesionales médicos en los lugares más alejados, ni en los Pueblos y si el sistema periférico no funciona, el hospital central se satura y colapsa. “Al hospital sólo deben llegar las patologías que no puedan ser resueltas en un nivel primario”. Esto no está ocurriendo en el Distrito en los últimos 15 años, porque al hospital se llega indiscriminadamente”. Crear sistemas para que devoren al poco recurso humano que persiste, es simplemente cavarse la fosa de la muerte en Salud despacio sin detenerse.

Los  problemas estructurales más inquietantes son el salario, la violencia y las condiciones de trabajo, y la falta de coordinación integral con los demás sistemas de salud existente en 9 de Julio.

“No es un problema de presupuesto, sino de administración. El gasto en salud en Argentina, es del 8,5% del PBI, es el más alto de la región”

El país presenta una fragmentación en tres niveles: 1) de cobertura, dado que no toda la población tiene acceso a prestaciones y beneficios de salud similares; 2) regulatoria, puesto que las capacidades de rectoría y regulación están repartidas en las 24 jurisdicciones y los diversos subsectores; y 3) territorial, debido a las marcadas diferencias de desarrollo económico entre las diversas regiones de la nación. La única vía para generar tales modificaciones es a través de consensos muy amplios.

Ante los nuevos desafíos que imponen los cambios demográficos y epidemiológicos, los desafíos sanitarios en Argentina guardan relación, como en otros países de ingresos medios de la región, con la implementación y sostenimiento de estrategias efectivas para los problemas relacionados con la pobreza. Las mejoras en las condiciones de vida de la población junto con el desarrollo de vacunas, antibióticos y la implantación de programas de control, impactarán en la reducción de los indicadores de morbilidad y mortalidad de diversas enfermedades transmisibles.

Es urgente y necesario plantearnos hacia dónde vamos y cuáles son las salidas para “curar”. La pelea debe darse en varios terrenos: desde la formación universitaria, la cultura y el ideario popular, hasta el enfrentamiento con la industria farmacéutica y los oligopolios privados. Pensamos que en nuestro Distrito el puntapié inicial debería ser la Integración Publico/Privada de la Salud, a través de lo que hace más de 20 años venimos pregonando: Los CISAICO( Sistema de Salud Integral Comunitario), que hemos explicado en ocasiones en otros artículos. Reinstalar la solidaridad en salud significa afrontar los conflictos necesarios para que, siguiendo a Jauretche, digamos: “Como en las carreras cuadreras, para largar, primero emparejemos”.

*Dr. Jose M. Giuliodoro. MP 11283

 

*Esp. en Pediatría.

*Infectologo Infantil.

* Maestría Salud Pública.