El decoro de la corbata

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Gustavo Tinetti

Un juez de la Provincia del Chubut no quiso dar comienzo a una audiencia por entender que se le faltaba el decoro al Tribunal y ello era, además un caso de agresión institucional porque uno de los abogados defensores, en una audiencia, no tenía corbata. Corbatas

Para que consiguiera una y cumplir con el acto procesal le dio dos horas. Pasado el lapso, el letrado – Presidente del Colegio de Abogados -se constituyó en el Juzgado con miembros de esa institución de Trelew y le señalaron al Tribunal que ninguna norma o resolución, de la máxima autoridad del Poder Judicial provincial, fijaba un principio en ese sentido. Los Jueces hicieron la audiencia y dejaron constancia que la actitud era indecorosa e irrespetuosa. En Capital Federal y fuero bonaerense hay resoluciones que así lo establecen. Los abogados deben ir dignamente vestidos con saco y corbata.

El hecho abrió un debate sobre el uso de la corbata en ciertas y determinadas circunstancias.

La pegunta es, debe legislarse para vestirse decorosamente en el ejercicio de la profesión o ante actos trascendentes de la vida de los hombres?. O el sentido común y la racionabilidad son suficientes para que ninguna disposición lo imponga, salvo el respeto de uno mismo y a hacia los terceros?

Veamos su historia y que no cause histeria.

La corbata es un complemento de la camisa de uso esencialmente masculino, llegó a Francia en el Siglo XVII a la Corte de Luis XIII, no solo para expandirse en el mundo, sino para instalarse y definir personalidades. Día a día sigue teniendo vigencia.

En aquellos años, jinetes del ejército croata, usaban una tela que les cubría el cuello y los protegía del frío. También les cubría los botones de las camisas, cuando estos faltaban por las contingencias de la época y no aparecer despectivos. Esos legionarios del este europeo, llegaron a París para proteger al rey. La anudaban formando una rosita y dejando colgar las extremidades encima del pecho.

La croatta les gustó mucho a los franceses que la adoptaron y llamaron cravate y luego la difundieron en todo el mundo.

Desde entonces, se crearon e implementaron infinidad de estilos y tipos de corbatas. Es más, dos tipos de nudos, gestados en Londres y Francia, siguen caracterizando su lucimiento a lo largo del tiempo. El más delgado o “desalineado” con una vuelta,es el inglés. El parisino, más “sólido” tienen dos vueltas. Algunos las hacen, una para cada lado y lo convierten en el denominado “nudo corazón”.

Su nombre viene del italiano, corvatta o cravatta, derivado de “croata”. El origen data del año 1660 Esos croatas  usaban pañuelos de colores al cuello.

Existen al menos dos tipos de corbatas, la larga que es el tipo más usual en nuestros días y la corta o “de moño”. En la actualidad, además de complemento de la camisa, lo es del traje o ambo.

Un antecedente ante del furor que se desató en el mundo desde Francia, se encuentra en la antigua roma. Allí,  las clases bajas solían anudarse al cuello una soga con un buen tejido de forma triangular, y los soldados de las legiones romanas llevaban algo similar a la corbata, llamada focale. En tanto, en las clases altas, según Séneca, Quintiliano y Horacio,  se podía considerar un riesgo dejar el cuello descubierto, así que el focale lo llevaban las mujeres, las personas que tenían problemas de salud y los oradores, para proteger sus cuerdas vocales.

Fue en Francia, donde hacia el final del Siglo XVII,  se impuso la costumbre de anudar suavemente la corbata al cuello, con las dos extremidades enhebradas en un ojal de la chaqueta o fijados con un broche.Corbata Origen

Es más, durante la revolución francesa, la corbata se volvió un verdadero status-symbol y por primera vez adquirió un valor político: el revolucionario la llevaba negra, mientras el contrarrevolucionario se la ponía blanca.

Fue en los primeros años del siglo XIX la forma de la corbata empezó a acercarse a la actual, aunque fuera más voluminosa y existieran sólo tres colores: gris, negro y blanco. La moda había empezado a homologarse con algunas excepciones como el tipo lavallière, caracterizada por dos partes iguales en ancho y largo, que se volvió el emblema de los artistas y de los revolucionarios.

Con la reducción de las dimensiones del cuello de la camisa, para anudar la corbata, se hacía un sólo giro alrededor del mismo. Fueron aquéllos los años en los cuales la corbata se difundió en todo el mundo. Las más típicas eran el nudo (o corbata larga), la galla (o papillón) y el plastron (ascot, o bufanda a la inglesa).

La corbata ha ido adquiriendo tal preponderancia y gravitación que la historia narra que Napoleón llevaba siempre corbata negra con borde blanco, hasta que la mañana del 18 de junio de 1815 decidió cambiarse de corbata. Ese día perdió la batalla de Waterloo, en la cual combatió san Martín en las filas del ejército español.

A partir de ese momento, el arte de anudarse al cuello una tela diseñada y trabajada de tal manera que agrade a lo estético, para convertirse  en el signo más elegante de vestir del hombre, a punto tal que en su momento se describieron 22 maneras distintas de anudársela, siendo las dos más convencionales, ya citadas las que perduran mayoritariamente.

En Inglaterra en la Universidad e Oxford, se implementó en 1880, su so, y los colegios más distinguidos, la incorporaron en sus uniformes desde entonces, en todo el planeta.

De esta manera, la idea se fue propagando hasta en los clubes, otras universidades, colegios, pub o clubes nocturnos, bailables o lugares de encuentros para jerarquizar la concurrencia.

En la segunda mitad del siglo XIX, mientras que la era industrial revoluciona el sector textil, aparece una corbata más funcional, más larga y más estrecha. Llamada la régate, ésta se inscribe en el tiempo y se considera como la base de las corbatas actuales.

La corbata moderna existe, en su forma actual, desde el hace 90 años. Fue en 1924, un emprendedor y creativo Jesse Langsdorf, en Nueva York, encontró una manera de cortar la corbata con el menor desperdicio posible de tela, y la solución fue trazar un ángulo de 45 grados en la trayectoria del dibujo. Además, la seda no la cortó en una sola pieza, sino en tres, que se cosían luego en otro proceso. Patentó su invento y más tarde lo vendió en todo el mundo. Hoy en día, la mayoría de las corbatas se confeccionan de esta manera.

Hay hombres que se dejan elegir las corbatas por ellas, y otros, incluso, les ruegan que lo hagan por ellos, a sabiendas que la corbata ayudará en la presencia en la búsqueda de empleo, acercamiento a negocios u otros.

Hasta en los casamientos, bautismos, cumpleaños u otras celebraciones, la presencia de la corbata sigue vigente.

Además marca personalidades, ya que se podría adivinar el gusto o el no gusto de cada caballero a partir de sus corbatas y en consecuencia ¿cómo no tenerlas en consideración?.

La tendencia creciente a prescindir de ellas, incluso en fiestas u oficinas, anula un notable factor de identidad y de anticipación  de la propia persona que, gracias a una bonita corbata, desplegaba buenas impresiones en el contacto  social. Y especialmente en aquellos ámbitos -cada vez más amplios- en los que no es lo mismo lo feo que lo bello, lo elegante que lo común, lo exquisito que lo vulgar.

Muchos hombres todavía se ponen la corbata con esmero ante el espejo pero sin añadir a esta acción práctica el haber elegido la corbata con dedicación o cuidado.  Pero la corbata está presente!.

Sin embargo, en la vida de cualquier varón son hitos muy elocuentes de épocas, historias, amores y trabajos  pasados. En el dibujo, el color o el estampado o la  forma de la corbata puede revivirse el tiempo al que se refiere y de qué modo con ella al cuello entrábamos y salíamos de la oficina, íbamos de fiesta o establecíamos relaciones de amor o de dolor. Ninguna prenda textil es en el hombre,  más elocuente, puesto que ni los trajes, o pantalones dicen demasiado… pero la corbata, sí!.

En encuentros de importancia, de respeto a quien se visita en peticiones, reuniones sociales, formalismos de presentación, la corbata se ha universalizado de tal magnitud, que se han realizado estudios de la personalidad, en atención a su uso, estilo y gama de colores.

Hoy, cada día, todos los continentes están unidos por la corbata como símbolo del decoro y respeto del otro. La usan desde escolares Nepaleses hasta hombres de negocios en Manhattan, y centenas de millones de hombres llevan corbatas en el mundo entero.

Es más, ante determinados acontecimientos, el sentido común invita al hombre a su uso, tenga o no una defensa en juicio ante un Tribunal, o se haya reglamentado o no por una corte de la jurisdicción y país que fuere. Es el decoro. Es el respeto al otro. Hace al propio pudor y  sigue siendo el acatamiento a sí mismo, ante todo y la familia, y a terceros, ya sea por su uso en casamientos, bautismos, cumpleaños, citas de amor, reencuentros de viejos amigos o circunstanciales razones sociales.

La corbata es decorosa y sigue siendo un orgullo, caballerosidad, y distinción su uso, incluido en los abogados en el ejercicio de su profesión.