Homenajean a Néstor Gaggioli por promover una política científica comprometida con el país

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Luciana Caballero y Nicolás Camargo Lescano*

Con apenas 24 años, Néstor Gaggioli, nativo de La Pampa, ya había construido el primer láser de gas He-Ne de Latinoamérica, en lo que era su trabajo de tesis para la licenciatura en Física. Fue un actor clave en las primeras investigaciones de láser en el país, además de presidir varias entidades científicas internacionales del campo. No conforme con esto, luchaba y pugnaba por un “Conicet para todos” y una ciencia aplicada a los problemas de la Argentina.Néstor Gaggioli

La tarea científica y el compromiso social del doctor Néstor Gaggioli, fallecido el 22 de enero a los 73 años, le ha merecido el respeto y la admiración de la comunidad académica y de sus pares. “Sin duda, fue un ejemplo de científico politizado” destaca en diálogo con la Agencia CTyS Gabriel M.Bilmes, doctor en Física, profesor de la  Universidad de La Plata,  e investigador de la Comision de Investigaciones Cientificas de la Provincia de Buenos Aires, para recordar a su amigo y colega.

El legado científico

Aquel láser de gas He-Ne, pionero en la región, significó para Gaggioli el punto de partida para una prestigiosa carrera que incluiría numerosos aportes al campo. Según informa Bilmes, en 1964 participó en las primeras trasmisiones de audio y televisión usando como portador la luz emitida por un láser de He-Ne, lo que constituyó uno de los primeros avances en comunicaciones ópticas.

Seis años más tarde, en Francia, participó del desarrollo de uno de los primeros sistemas láser de vidrio Nd de alta coherencia y gran potencia, dispositivo que fue utilizado para investigaciones sobre fusión en el Commisariat à l’Energie Atomique. En ese mismo país en 1971 colaboró en el desarrollo de los primeros hologramas dinámicos en color.

“Néstor también contribuyó de manera decisiva en el desarrollo de un equipo para hacer holografía acústica, a través del cual se obtuvieron los primeros hologramas acústicos de América Latina en 1977”, señala Bilmes. Otros aportes incluyen la dirección en la construcción del primer instrumento de Latinoamérica para evaluar la Función de Transferencia Óptica, lo cual permitió al país estar en condiciones de evaluar la calidad de cualquier sistema óptico.

“Un Conicet para todos”

“Fue un imprescindible e incansable promotor de la construcción de una política científica nacional comprometida con las necesidades del país”, recuerda Bilmes al evocar el trabajo de