El Carmelo “San José” cumplió sus Bodas de Oro

Compartir

La comunidad religiosa se instaló el 11 de mayo de 1963 a instancias de Eduardo Pironio


El carmelo aniversario

Un 19 de Marzo de 1962 visitaban el Carmelo Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, de Buenos Aires el entonces recién Obispo de 9 de Julio, Monseñor  Antonio Quarracino acompañado por el entonces sacerdote nuevejuliense Eduardo Pironio, solicitando la ayuda de una Casa de oración y pidiendo un Carmelo para su Diócesis.

El sí brotó audaz y el Padre Eduardo Pironio ofreció su casa paterna en 9 de Julio para los comienzos. Todos coincidieron que el nuevo Carmelo en la Pampa Bonaerense se llamaría “San José”.

El 11 de Mayo del siguiente año, 1963, ocho hermanas fundaban el nuevo Carmelo naciendo en la Casa donada por la Familia Pironio. El 12 de Mayo, con la bendición del Obispo que impuso la Clausura Papal empezaba la vida de esta Carmelo “San José” en 9 de Julio.

Se encendió la lámpara junto al Sagrario de la pequeña Capilla que llevaría el nombre de “Padre de las misericordias”.

Meses más tarde, personas amigas donaron el terreno del definitivo Monasterio donde se trasladó la Comunidad el 11 de Febrero de 1964.

Ante tan trascendente acontecimiento con una Misa de Acción de gracias, se llevó adelante la celebración junto a sacerdotes de la Diócesis. Entre los asistentes estuvieron el Intendente de 9 de julio, Walter Battistella, el Presidente del Concejo Deliberante, Horacio Baglieto,  y feligreses que ayudan a la comunidad religiosa.

Las “Carmelitas” como se las denomina con afecto en la sociedad son una Comunidad integrada por quince monjas provenientes de distintos lugares de nuestro País y tres del Paraguay: trece son profesas solemnes, una profesa temporal y una novicia.

Viven en una profunda comunión eclesial acompañando con la oración a los Pastores, sacerdotes, misioneros, religiosas y laicos, ensanchando el corazón a horizontes infinitos.

El medio de subsistencia es el trabajo de sus manos que comunitariamente asumen en la realización de imágenes de cerámica, rosarios, escapularios, estampas y estampas en maderas. Siguiendo las huellas de Jesús y de María al estilo de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, la ocupación y ejercicio principal son la oración y el amar al prójimo.