Los radicales desplazaron a Posse y rechazaron un acercamiento con el PRO

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Esa afinidad era impulsada por el Intendente de San Isidro amigo de Walter Battistella

La Convención de la Provincia de Buenos Aires del radicalismo, tras un amplio debate puso al frente de la Mesa de conducción a Daniel Molina, ex intendente de Necochea.

La preponderancia del hijo del ex Presidente de la Nación, quedó evidenciada. Molina es hombre de Ricardo Alfonsín y además, a Gustavo Posse lo desplazaron junto a su idea de alianza con el PRO. Es más hubo crítica para Mauricio Macri.Ricardo Alfonsín

En tanto, la Junta Electoral quedó conformada  con mayoría de hombres del sector MoReNa, con Carlos Sánchez como titular.

De esta forma, y con el acuerdo de la corriente Nuevos Aires que lidera Leopoldo Moreau, el alfonsinismo rompió el acuerdo que mantenía con el intendente de San Isidro para que ubicara a un hombre de su confianza al frente del cuerpo destinado a la definición de alianzas..

Entre los puntos más salientes se aprobó por unanimidad un documento de tono crítico hacia el kirchnerismo, en el que se destaca a la UCR como “partido progresista y social demócrata”, y se instruye expresamente al órgano ejecutivo del partido para “iniciar gestiones para la conformación de un frente con fuerzas política e ideológicamente afines”.

De este modo, luego del fracaso de la alianza con Francisco de Narváez en las últimas elecciones presidenciales, ahora quedó consagrada por unanimidad la voluntad de avanzar en un acuerdo con el Frente Amplio Progresista (FAP), que en la provincia encabeza la líder del GEN, Margarita Stolbizer.

“La UCR bonaerense está convencida de que el camino es la construcción de un espacio auténticamente progresista, ya  que constituya una alternativa coherente, capaz de reemplazar el actual modelo desde una visión de centroizquierda, que avente las chances de una nueva experiencia neoliberal noventista. En este espacio no tienen cabida quienes, dentro de la oposición al gobierno, representan la continuidad con el pensamiento neoliberal de los noventa”, indicó el documento final en un mensaje al macrismo.

En tanto, el ex presidente de la UCR Miguel Bazze sostuvo que la Convención “fue un verdadero éxito y se ratifico la posición progresista de la UCR”, al tiempo que expresó su beneplácito porque “quedo planteada la posibilidad de conversar con partidos con bases programáticas progresistas afines para construir una alternativa que ponga a los graves problemas de la sociedad”.

“En la Convención, el radicalismo se define como un partido nacional, progresista y de centroizquierda. Es un paso… Hay que seguir luchando”, agregó a su turno Moreau.

Gustavo Posse adelantó que impugnará la decisión de la Convención por falta de Quorum.