En Carlos Casares se hacen recomendaciones ante los «Golpes de Calor»

Teniendo en cuenta que se aproximan días con elevada temperatura,la Dirección de Atención Primaria dela Salud recuerda algunos consejos para prevenir los golpes de calor. Tomar mucha agua, utilizar vestimenta clara y reducir la exposición al sol, son  precauciones fundamentales.

Se conoce como «golpe de calor» al desequilibrio hidroelectrolítico desencadenado por las elevadas temperaturas ambientes, que producen deshidratación, lipotimia o alteración de la presión, sequedad de las mucosas y la piel, alteración de la conciencia, trastornos neurológicos, etc.
El sol y el calor son los desencadenantes de este problema de salud, que afecta principalmente a los niños y los ancianos.
Es por ello que se brindan recomendaciones referidas a la vestimenta, alimentación y exposición al sol.
Vestimenta
– Usar preferentemente ropa de algodón.
– Usar ropa clara, ya que la ropa oscura absorbe más el calor.
– Usar sombrero y mojar la cabecita a los niños cuando hace mucho calor.
– No usar ropa ajustada.
Alimentación
– Tomar mucho líquido, preferentemente agua.
– Consumir frutas y verduras frescas.
– Conservar los alimentos en la heladera hasta el momento de utilizarlos, para que no pierdan la cadena de frío, evitando la  contaminación y  fermentación, principalmente en los preparados a base de huevo, leche, salsas, carnes, fiambres y condimentos.
– Mantener la higiene en las zonas donde se elaboran comidas.
– Lavar bien frutas y verduras antes de consumirlas.
– A niños menores de 6 meses, mantenerlos con la lactancia materna, especialmente en la época estival, para evitar deshidratación y diarreas.
Exposición al sol
– Tratar de no exponerse al sol en las horas pico (de10 a 16).

–       Evitar la exposición solar en niños menores de 1 año.
– Se recomienda el uso de protectores solares, los cuales se deben colocar a cada hora y, en caso de mojarse, al salir del agua volver a aplicar.
– El sol es el principal causante de daños  en la piel, provoca flacidez, envejecimiento prematuro, pérdida de elasticidad y hasta cáncer en la piel.
– Las precauciones deben comenzar a temprana edad, ya que el poder del sol es acumulativo a lo largo de la vida.
– Consultar al médico por cualquier lesión en la piel que modifique su aspecto, forma, color, tamaño, lunares irregulares, etc.
– Usar anteojos de sol para evitar daños oculares causados por radiaciones ultravioletas.
– En el caso de exposiciones prolongadas, donde se hayan producido quemaduras en varias zonas del cuerpo, colocarse rápidamente en lugares frescos, poner paños fríos en  las zonas afectadas y, en caso de que la temperatura supere los  38.5º C y haya signos de pérdida  de conciencia, concurrir a la consulta médica en forma urgente.