Distinguieron a la Hna Victoria con la Estatuilla “Maestro de Verdad”

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Lo hizo el Consejo Superior de Educación Católica

Durante una ceremonia realizada en el Salón  de Actos del Colegio del Salvador fue distinguida la Hna Victoria de León Melián, Rectora del Colegio Jesús Sacramentado, con  la Distinición del Divino Maestro que desde 1977 entrega de manera ininterrumpida el CONSUDEC – Consejo Superior de Educación Católica. Fue la Trigésima Sexta Edición. El reconocimiento fue a religiosos y religiosas comprometidas con la educación de distintos puntos del país.

Previamente, se realizó una Misa  de Acción de Gracias  presidida por el  Presidente de la Comisión Episcopal de Educación de la CEA,  Mons. Héctor Aguer en la Iglesia del Salvador (Callao y Tucumán) y concelebrada por Monseñor Carlos Malfa, Monseñor Martini, el Padre  Alberto Bustamante y sacerdotes provenientes de todas las Provincias del  país.

El Acto Académico y Ceremonia de entrega de las distinciones fue conducido por Héctor “Tito” Garabal.

La distinción a la religiosa que hoy se encuentra en 9 de Julio, de DIVINO MAESTRO fue instituida por el CONSEJO SUPERIOR DE EDUCACIÒN CATÒLICA (CONSUDEC) en el año 1977 y se ha otorgado en forma ininterrumpida, todos estos años. Se originó en la inquietud por destacar a sacerdotes-religiosos y religiosas, laicos y laicas, quienes en sus Diócesis y Provincias religiosas desarrollan o han desarrollado una labor apostólica-educativa en profundidad, viviendo su compromiso de fe en el mundo, considerando que su ánimo ha sido y es convocado por la meta de la madurez cristiana que es Cristo (…hasta que todos lleguemos al estado de hombre perfecto y ala madurez que corresponde a la plenitud de Cristo- Ef. 4, 13)

Por ello son o han sido reconocidos por la Comunidad Educativa toda, como docentes que han comprometido su vida  con una preocupación capital: la formación de niños y adolescentes en establecimientos de gestión privada yo estatal.

Es también el reconocimiento a quienes conciben y han ejercido o ejercen el quehacer educativo mas allá de la incorporación de contenidos culturales, abriéndose a la comprensión y atención de la debilidad humana y los procesos personales, en el entendimiento que las circunstancias concretas de la vida llaman a cada cual a realizar los valores esenciales a través de variadas formas

Han puesto y ponen las propias fuerzas y capacidades contando y dejándose guiar por la Palabra y los gestos del Divino Maestro “que tiene su cátedra en la profundidad de los corazones (Cfr. San Agustín, De Magistro)

Esta es una ocasión especial en el año, en la que se condensan los recuerdos y vivencias, de quienes compartiendo experiencias de vida, al mismo tiempo han optado por asumir la noble tarea de educar, haciéndolo desde una perspectiva: siguiendo la senda de Cristo.

Esta senda consiste en promover constantemente el encuentro entre quienes enseñan y quienes aprenden, el descubrimiento de la clave profunda de su ser y su destino, el sentido mismo de la vida, el para qué último de su existencia, “que es el encuentro plenificante con Dios, del cual venimos y al cual estamos destinados como Suprema Verdad, Suprema Belleza y Supremo Bien” Cfr. Puebla 1024

Por tanto han aceptado el desafío de ese camino de revitalización que empieza por la decisión conciente de realizar aquellas cualidades que se ven como valiosas, convirtiéndolas en imágenes directrices de su conducta y por medio de las cuales su personalidad se convierte en instrumento privilegiado para su labor educativa. Lo presentan como una búsqueda de la congruencia del ser con el decir y el hacer. Este compromiso reúne aspiraciones profundas: la inquietud de llegar a ser en el hacer, los convierte en presencia testimonial.

Muestra que es en el corazón donde se realiza la síntesis de fe y cultura, de fe y vida.

Pretenden el bien mayor de la formación cristiana integral, el de favorecer actitudes libremente asumidas: hoy como ayer.

El galardón para la Hna Victoria fue una ESTATUILLA que representa a Jesús , como  “Maestro de Verdad” derivada de las estatuas del período grecorromano y ha sido elaborada artesanal y especialmente por las Hermanas de Clausura del Monasterio de María en la Santísima Trinidad de Merlo, Provincia de San Luis.

Reúne los siguientes atributos:

a-     en vez de la túnica corta del Buen Pastor, lleva una larga de los filósofos;

b-    en la mano izquierda sostiene los Evangelios

c-     en la mano derecha en vez del gesto oratorio, ejecuta el de la bendición.

Esta tradicional estatuilla se entrega como reconocimiento a la tarea de hombres y mujeres que, durante toda la vida, han dedicado sus esfuerzos a la educación como docentes en todo el país y son reconocidos por generaciones de estudiantes como auténticos maestros.