El Senado promueve discutir la situación del juego en la Provincia

Compartir

Habrá un Foro en septiembre en Mar del Plata

El vicegobernador Gabriel Mariotto anunció hoy tras mantener una reunión con el presidente de la Asociación de Empleados de Casinos, Jorge Baino, la realización de un foro para discutir la situación del juego en Buenos Aires.

 La jornada se realizará el próximo 12 de septiembre en Mar del Plata y la convocatoria será abierta tanto a  los sectores involucrados en el negocio, como a la ciudadanía su en conjunto.

 Como sucedió con la ley de medios, en su momento, y recientemente con el proyecto de creación de una policía judicial, la intención es abrir el debate a toda la sociedad previo al tratamiento en la Legislatura, donde ya fueron presentadas tres iniciativas parlamentarias referidas al tema en la Cámara alta -Alfredo Meckievi (PRO), María Isabel Gainza (CC-ARI), y Alejandro Dichiara (FpV-PJ)-; y dos en Diputados, uno de Mario Caputo (FpV-PJ) y otro de Walter Martello (CC).

 Entre los temas principales que se abordarán, se destaca la situación de las máquinas tragamonedas, principal fuente de ingresos de las salas de juego.

 Es que la actividad se encuentra en manos de privados no solo en bingos, donde existen concesiones, sino también en los 11 casinos -que pertenecen al estado provincial-, pero solo reciben un porcentaje de las ganancias recaudadas por esa vía.

 “En el marco del problema económico que vive la Provincia, bien explotado y en manos del estado el juego es un negocio extraordinario que podría ser utilizado por el gobierno provincial para hacer frente a gastos de salud, educación y salarios. Eso fue lo que le explicamos al vicegobernador en la reunión”, indicó Baino.

 Solo en los 11 casinos de Buenos Aires el negocio de las máquinas tragamonedas recauda 2 mil millones de pesos al año, de los cuales el sector privado apenas tributa un porcentaje al estado, dado que la instalación de los artefactos se realiza en las casas de juego con la figura de “prestador de servicios”.

 “Esa figura les permite -explicó el dirigente del juego- pagar mucho menos de los que realmente deberían a partir de sus ganancias”.

Esa cifra, sin embargo, es ínfima en comparación con lo que ingresa en los 44 bingos que existen en territorio bonaerense, donde la recaudación en doce meses ronda los 5.500 millones y crece a un ritmo que desde el sector sostienen ronda al 20 por ciento promedio años tras año.

 Aunque, a diferencia de los casinos, por estar privatizada estas salas no tributan un porcentaje acorde a sus ganancias, sino el canon que se establece durante el proceso de otorgamiento de licencias para explotar el negocio.