Cardenal Pironio había nacido un 3 de diciembre

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Hoy hubiese cumplido 91 años

Eduardo Francisco Pironio (19201998) fue un presbíteroobispo y cardenal católico, el sexto argentino agregado al Colegio Cardenalicio, y el primer latinoamericano que desempeñó un cargo en la Curia Romana al momento de su creación cardenalicia.

Ordenado presbítero en la Basílica de Nuestra Señora de Luján el 5 de diciembre de 1943, fue rector del Seminario Metropolitano de Villa Devoto en laArquidiócesis de Buenos Aires, decano de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina y Visitador Apostólico a las universidades católicas de la Argentina. En 1964 fue designado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Plata, participando como padre conciliar en la III y IV sesión del Concilio Vaticano II.

Como secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), Pironio ejerció marcada influencia en la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Medellín (1968), que definió el perfil de la Iglesia latinoamericana post-conciliar.

Fue administrador apostólico de la diócesis de Avellaneda en 1968, y obispo titular de la diócesis de Mar del Plata desde su designación el 19 de abril de 1972 hasta el 20 de septiembre de 1975. También en 1972 sería elegido presidente del CELAM y como tal le correspondió la aplicación de lasconclusiones de Medellín. El opúsculo de su autoría titulado «En el espíritu de Medellín. Escritos pastorales marplatenses II» (1976) tuvo una amplia difusión en América latina. Su prédica comprometida con la opción preferencial por los pobres, en línea con lo proclamado por la Iglesia latinoamericana en la conferencia de Medellín, le valió ser tildado por algunos de comunista. Fue trasladado a Roma por el papa Pablo VI ante las reiteradas amenazas a su vida durante la última etapa del gobierno constitucional que finalizaría con el golpe de Estado de 1976.

Creado cardenal en el consistorio del 24 de mayo de 1976, fue designado pro-prefecto (1975-76), y luego prefecto (1976-84) de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Fue profundamente apreciado por el papa Pablo VI, quien le pidió que fuera suconfesor personal. Juan Pablo II lo designó presidente del Pontificio Consejo para los Laicos (1984-1996). Hombre de una profunda cultura teológica y espiritual, Pironio se distinguió por su afabilidad, por su continua prédica sobre la esperanza y sobre María, madre de Jesús, y por su trayectoria eclesial impecable. Al momento de su fallecimiento, algunos medios lo consideraron el prelado argentino más encumbrado de la Historia. Fue declarado «siervo de Dios» por la Iglesia católica el 23 de junio de 2006.