
Cada 16 de octubre el mundo pone la mirada sobre un tema tan cotidiano como esencial: la alimentación. La fecha coincide con la creación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, conocida como FAO, que nació en 1945 con el objetivo de promover la cooperación internacional en materia de alimentos, agricultura, nutrición y desarrollo rural.
La creación de la FAO tuvo lugar el 16 de octubre de 1945, cuando representantes de distintos países se reunieron en Quebec, Canadá, y firmaron la Constitución de la organización. En aquella jornada, 34 naciones dieron el primer paso formal para establecer una institución internacional dedicada a enfrentar los problemas vinculados con el hambre y la producción de alimentos.
El nacimiento de la FAO estuvo directamente relacionado con el escenario que dejó la Segunda Guerra Mundial. La falta de alimentos, la pobreza y las dificultades para garantizar el abastecimiento llevaron a los países a considerar indispensable una mayor cooperación internacional.
El antecedente se remonta a 1943, cuando representantes de 44 gobiernos se reunieron en Hot Springs, Estados Unidos, y plantearon la necesidad de contar con una organización permanente dedicada a la alimentación y la agricultura. Dos años después, aquella iniciativa se convirtió en la FAO.
Una fecha que se transformó en símbolo
El 16 de octubre no solamente recuerda el nacimiento de la FAO. Desde 1981 se conmemora además como el Día Mundial de la Alimentación, una jornada de las Naciones Unidas destinada a generar conciencia sobre el hambre, la seguridad alimentaria y la necesidad de construir sistemas alimentarios más sostenibles.
La fecha forma parte del calendario oficial de Naciones Unidas y se celebra cada año en distintos países del mundo.
Para 2026, la campaña lleva como lema “Innovar hoy para nutrir mañana”, con un mensaje centrado en la necesidad de utilizar la ciencia, la tecnología, los conocimientos tradicionales y la innovación para transformar los sistemas agroalimentarios.
La propuesta parte de una realidad compleja: el mundo produce alimentos suficientes para alimentar a toda la población, pero millones de personas todavía no pueden acceder regularmente a una alimentación adecuada.
Según los datos difundidos por la FAO para este Día Mundial de la Alimentación, 645 millones de personas padecen hambre, mientras que 2.690 millones no pueden permitirse una dieta saludable. Los conflictos, la inestabilidad económica y los fenómenos climáticos extremos siguen ejerciendo presión sobre la producción y el acceso a los alimentos.
Innovación para producir mejor y alimentar a más personas
La FAO plantea que la innovación puede contribuir a modificar esta realidad. No se trata únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino también de aprovechar conocimientos tradicionales, mejorar las prácticas agrícolas y fortalecer el trabajo de productores, investigadores, comunidades rurales y pueblos indígenas.
Entre las herramientas mencionadas por el organismo aparecen los sistemas digitales de información, las nuevas variedades de semillas, las biotecnologías, las escuelas de campo para agricultores y distintas formas de organización y cooperación.
También adquieren importancia las inversiones en infraestructura rural, la investigación, el acceso a los mercados y el desarrollo de políticas públicas que permitan que esas innovaciones lleguen efectivamente a quienes producen los alimentos.
La alimentación como desafío global
La jornada del 16 de octubre invita, además, a mirar la alimentación más allá del plato. Detrás de cada alimento existe una extensa cadena que comienza en el campo y continúa con la producción, el transporte, el almacenamiento, la comercialización y finalmente el consumo.
Por eso, uno de los desafíos actuales es lograr sistemas agroalimentarios que sean capaces de garantizar alimentos suficientes, seguros, nutritivos y accesibles, pero que al mismo tiempo protejan los recursos naturales.
La FAO sostiene que las decisiones cotidianas también forman parte de ese proceso. Elegir alimentos nutritivos y variados, reducir el desperdicio y cuidar el suelo, el agua y la biodiversidad son algunas de las acciones que pueden contribuir a sistemas alimentarios más sostenibles.
Argentina y una fecha que también interpela al campo
En Argentina, el Día Mundial de la Alimentación adquiere una particular relevancia por el peso que tienen la producción agropecuaria y las economías regionales.
Durante la conmemoración de los 80 años de la FAO, en 2025, la representación del organismo en Argentina destacó la necesidad de fortalecer la seguridad alimentaria, ampliar el acceso equitativo a alimentos saludables y promover un desarrollo sostenible tanto en comunidades rurales como urbanas.
La celebración realizada en Buenos Aires reunió a productores, organizaciones, estudiantes, familias y público general, con el objetivo de poner en valor el trabajo que existe detrás de los alimentos y promover hábitos de consumo saludables y sostenibles.
Una organización nacida hace 81 años y un desafío que continúa
A 81 años de aquel 16 de octubre de 1945, la misión que dio origen a la FAO mantiene plena vigencia.
La organización trabaja actualmente junto a gobiernos, productores, investigadores, empresas, organizaciones sociales y otros organismos internacionales para enfrentar problemas que van desde el hambre y la malnutrición hasta los efectos del cambio climático y la necesidad de producir alimentos de manera sostenible.
Este viernes 16 de octubre de 2026, el Día Mundial de la Alimentación vuelve a recordar que garantizar el acceso a los alimentos no depende solamente de producir más. También implica lograr que los alimentos lleguen a todas las personas, que sean nutritivos y accesibles, y que su producción pueda sostenerse en el tiempo.
“Innovar hoy para nutrir mañana” resume el desafío: utilizar el conocimiento, la tecnología y la experiencia acumulada para construir sistemas agroalimentarios capaces de alimentar a las generaciones actuales sin comprometer las posibilidades de las que vendrán.



