Cada primer viernes de octubre se celebra el Día Mundial de la Sonrisa, una fecha que invita a recordar el valor de los gestos simples y de la alegría compartida.
Sonreír es una de las formas más sencillas de transmitir cercanía, amabilidad y optimismo. Una sonrisa puede acompañar a alguien que está pasando un momento difícil, generar un encuentro o simplemente mejorar el ánimo de quien la recibe.
La fecha fue impulsada por Harvey Ball, creador del conocido símbolo de la carita sonriente, con la idea de dedicar al menos un día del año a realizar actos de bondad y compartir una sonrisa.
En tiempos donde muchas veces predominan las preocupaciones y las noticias negativas, el Día Mundial de la Sonrisa propone algo sencillo: regalar una sonrisa, tener un gesto amable y contagiar un poco de alegría.
Porque, a veces, un pequeño gesto alcanza para hacer una gran diferencia.



