jueves, septiembre 24, 2026
10.5 C
Nueve de Julio
jueves, septiembre 24, 2026
10.5 C
Nueve de Julio

El SMN advierte por un período de tormentas e inundaciones que podría extenderse hasta abril

El director del Servicio Meteorológico Nacional, Pedro Di Nezio, señaló la probabilidad de precipitaciones extraordinarias principalmente en el centro del país y el norte de la provincia de Buenos Aires.

- Advertisement -
- Advertisement -
- Advertisement -

El director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Pedro Di Nezio, lanzó una advertencia sobre el comportamiento climático que tendrá la Argentina durante los próximos meses y anticipó un escenario marcado por lluvias abundantes, tormentas intensas y un mayor riesgo de inundaciones.

Según explicó el especialista, el país atraviesa actualmente uno de los episodios de El Niño más intensos de los que existen registros, comparable con el histórico fenómeno de 1997. Por su magnitud y por la baja frecuencia con la que se presentan eventos de estas características, Di Nezio consideró que se trata de un episodio que tendrá particular relevancia para la meteorología argentina.

Este niño va a entrar en la historia, afirmó el titular del SMN

El fenómeno alcanzaría su máxima intensidad durante diciembre, aunque sus consecuencias sobre el territorio argentino podrían extenderse durante varios meses. De acuerdo con la explicación del especialista, la acumulación de humedad y la persistencia de condiciones favorables para las precipitaciones podrían elevar el riesgo de tormentas severas e inundaciones hasta abril de 2027.

Las regiones bajo mayor atención

Las condiciones asociadas al actual episodio de El Niño incrementarían la probabilidad de precipitaciones extraordinarias principalmente en el Litoral, el centro del país y el norte de la provincia de Buenos Aires.

El escenario obliga a mantener una vigilancia especial sobre las localidades ubicadas en zonas bajas, establecimientos productivos y sectores donde la infraestructura hidráulica pueda verse exigida ante períodos de lluvias persistentes.

Para el SMN, uno de los principales desafíos será transformar la información meteorológica en una herramienta de anticipación frente a los eventos extremos.

“Los extremos climáticos son inevitables. Después, que se conviertan en una catástrofe depende de nosotros”, sostuvo Di Nezio.

Un verano con el SMN en alerta permanente

La magnitud prevista del fenómeno ya modificó la planificación interna del organismo. Durante el verano se reforzarán las tareas de observación, monitoreo y pronóstico, con especial atención sobre las tormentas que puedan generar impactos severos.

“Todos sabemos que nadie se toma vacaciones hasta mayo. Vamos a estar al pie del cañón todo el verano”, expresó el funcionario.

El objetivo será mejorar la precisión de los avisos y ampliar la capacidad de anticipación frente a tormentas fuertes, lluvias extraordinarias y otros fenómenos meteorológicos capaces de generar daños.

Más lluvias: oportunidad y riesgo para el campo

El impacto de El Niño no será exclusivamente negativo. El incremento de las precipitaciones puede representar un alivio para distintas zonas productivas que atravesaron períodos prolongados de sequía.

Sin embargo, el exceso de agua también puede generar dificultades para la producción agropecuaria, la ganadería, los caminos rurales y las ciudades ubicadas en áreas vulnerables a anegamientos.

En ese contexto, el desafío alcanzará tanto al Gobierno nacional como a las provincias y municipios, que deberán utilizar los pronósticos disponibles para planificar obras, organizar recursos y anticipar eventuales emergencias.

La advertencia sobre una posible Niña

Di Nezio también puso el foco en lo que podría ocurrir después del actual episodio.

Según explicó, luego de un El Niño de gran intensidad aumenta la probabilidad de que se desarrolle una Niña, fenómeno que podría prolongarse durante más de un año y favorecer nuevamente condiciones de sequía.

El antecedente resulta especialmente relevante para la planificación agropecuaria y económica, ya que implicaría pasar de un período caracterizado por excesos de precipitaciones a otro potencialmente marcado por una menor disponibilidad de agua.

Di Nezio destacó que la Argentina dispone actualmente de una red de 22 radares meteorológicos, cuya expansión permitió ampliar de manera significativa la cobertura para la detección y seguimiento de tormentas.

Además, anticipó un proyecto para modernizar aproximadamente 150 estaciones meteorológicas distribuidas en distintas regiones del país, con la incorporación de equipamiento automático.

La planificación también contempla fortalecer la presencia y capacidad de medición del organismo en pasos cordilleranos, zonas costeras y bases antárticas.

Un fenómeno excepcional que exige preparación

El actual episodio de El Niño vuelve a colocar a la Argentina frente a un escenario climático de gran variabilidad. Su intensidad, sumada a la posibilidad de que sus efectos se prolonguen durante buena parte del verano y comienzos del otoño, llevará al SMN a mantener un seguimiento permanente.

Para Di Nezio, la clave estará en anticiparse a los eventos extremos, fortalecer los sistemas de alerta y utilizar la información meteorológica para reducir el impacto sobre las poblaciones y las actividades productivas.

El antecedente de 1997 funciona como referencia por la magnitud que alcanzó aquel episodio. Ahora, casi tres décadas después, el país vuelve a prepararse para un fenómeno de características excepcionales, con especial atención puesta en las lluvias y tormentas que puedan registrarse durante los próximos meses.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas noticias