
La inflación de julio marcó un repunte respecto de junio, cuando el IPC había registrado una variación del 1,9%. De esta manera, el índice interrumpió una racha de tres meses consecutivos de desaceleración y avanzó 0,2 puntos porcentuales en la comparación mensual.
El comportamiento de los precios estuvo influido especialmente por el incremento de los componentes estacionales y regulados. Los precios estacionales aumentaron 4,5%, impulsados principalmente por las subas registradas en verduras, paquetes turísticos y servicios de alojamiento.
Por su parte, los precios regulados mostraron un incremento del 2,1%. Dentro de este grupo se destacaron los aumentos en el transporte público, los gastos de medicina prepaga y las tarifas de electricidad.
El dato de julio se ubicó así por encima del registro del mes anterior, aunque mantuvo la inflación interanual en niveles inferiores a los observados durante buena parte del año anterior.
Con la suba de julio, el IPC acumuló un incremento del 19,3% durante los primeros siete meses de 2026 y alcanzó una variación interanual del 33,8%, de acuerdo con las cifras difundidas por el organismo estadístico nacional.


