El presidente de la Sociedad Rural de Nueve de Julio, Hugo Enríquez, analizó el presente y el futuro de la red vial rural del distrito durante una entrevista en Despertate, por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV.
Enríquez puso el foco en el proyecto presentado ante el Municipio para modificar la forma en que se planifica, administra y ejecuta el mantenimiento de los caminos rurales, una iniciativa que, según explicó, fue elaborada durante un proceso de trabajo y debate dentro de la entidad.
“Hay un equipo grande trabajando”, señaló Enríquez, al destacar que el objetivo es generar un espacio de discusión que permita encontrar “el mejor equilibrio” y una solución que contemple las distintas realidades y necesidades del distrito.
Una propuesta pensada para trascender los gobiernos
Uno de los conceptos centrales planteados por el dirigente rural fue la necesidad de dejar atrás las soluciones transitorias y avanzar hacia un esquema permanente.
En ese sentido, sostuvo que el mantenimiento de los caminos rurales debe convertirse en una política de Estado, capaz de atravesar los distintos gobiernos sin que cada cambio de administración implique comenzar nuevamente desde cero.
“Tenemos que dar vuelta a la hoja y mirar de otra forma el sistema”, expresó Enríquez, al remarcar que el objetivo es construir una solución prolongada y no “un parche o un remiendo”.
Para el titular de la Sociedad Rural, la discusión actual representa una oportunidad para modificar una dinámica que durante años estuvo marcada por la prueba y el error.
El proyecto contempla una planificación con una mirada de largo plazo. Enríquez explicó que se trata de una propuesta pensada inicialmente para un horizonte de cinco años, aunque reconoció que su implementación llevará tiempo y que no constituye una solución inmediata.
Escucha y participación de todos los sectores
Enríquez destacó además que la propuesta no busca limitar la participación al sector agropecuario.
La iniciativa contempla la representación de las entidades agropecuarias y también la posibilidad de que productores que no estén alineados con ninguna institución puedan tener participación y voto dentro de la comisión vial.
El dirigente sostuvo que el sistema debe ser plural y abierto, porque los caminos rurales no son utilizados exclusivamente para sacar la producción.
“Es un bien común de todos”, remarcó.
En esa definición incluyó a los productores, los habitantes de los pueblos, las escuelas y todos los usuarios de la red vial rural.
También se contempla la participación de la Cámara de Comercio, teniendo en cuenta la relación existente entre la actividad agropecuaria, la industria y el comercio del distrito.
La intención, explicó, es que distintos actores puedan aportar sus ideas y participar de una estructura que permita discutir y definir el futuro del sistema vial.
Transparencia y control de los recursos
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue el manejo de los recursos económicos.
Enríquez evitó anticipar cifras hasta contar con un proyecto definitivo que incluya costos reales, flujo financiero y necesidades concretas de inversión.
Consideró que discutir actualmente si los recursos disponibles son suficientes o insuficientes, sin contar todavía con esos números, sería anticipar una conclusión sin tener todos los elementos sobre la mesa.
El proyecto también contempla mecanismos de control. Según explicó, la administración de los recursos estaría vinculada a una comisión y a la figura de un gerente, cuya designación se plantea mediante concurso, con el objetivo de seleccionar a la persona más capacitada para esa función.
La búsqueda de transparencia aparece así como uno de los ejes centrales de la propuesta, con la intención de que la comunidad pueda conocer cómo se utilizan los fondos y cómo se ejecutan las obras.
“Hoy no tenemos margen para fracasar”
Enríquez fue contundente al referirse a la necesidad de avanzar.
“Hoy no tenemos una vuelta atrás para esto”, sostuvo durante la entrevista, y señaló que el objetivo debe ser seguir trabajando hasta alcanzar una solución concreta.
En ese marco, valoró la reunión prevista con la jefa comunal y otros sectores para abordar específicamente la problemática de los caminos rurales.
La Sociedad Rural, explicó, concurrirá con una actitud de escucha activa, abierta a incorporar propuestas y modificar aquellos aspectos del proyecto que puedan ser mejorados.
“No tenemos la palabra única”, afirmó, en una definición que sintetiza la intención de avanzar mediante el diálogo y la construcción de consensos.
Una red vial vulnerable ante nuevas lluvias
La situación climática también ocupó un tramo importante de la conversación.
Enríquez advirtió que Nueve de Julio atraviesa un escenario de elevada vulnerabilidad, especialmente por los niveles de la napa, la presencia de superficies con agua y el estado actual de los caminos.
Según explicó, muchas trazas rurales se encuentran actualmente en una condición sensible, por lo que precipitaciones importantes podrían dejar sectores de la red fuera de servicio.
El dirigente también hizo referencia a los pronósticos vinculados al fenómeno de El Niño y a la posibilidad de que se registren nuevas precipitaciones de consideración.
Si bien remarcó que los pronósticos tienen un componente de incertidumbre y que recientes tormentas finalmente tuvieron menor intensidad de la esperada, consideró que no se puede depender de que los fenómenos climáticos pasen de largo.
“La realidad es que hoy estamos en un punto de vulnerabilidad altísimo”, advirtió.
Una mirada puesta en los próximos años
El planteo de Enríquez apunta a modificar la lógica con la que históricamente se abordó la problemática vial.
La propuesta no pretende resolver de manera inmediata el deterioro existente, sino establecer un esquema de planificación, ejecución y control que permita que el sistema tenga continuidad.
El dirigente insistió en que cuanto antes se apruebe y ponga en funcionamiento el nuevo esquema, mejor, aunque también remarcó la importancia de que el proyecto sea discutido y analizado con profundidad.
El desafío, sostuvo, es evitar que dentro de diez años la comunidad vuelva a discutir exactamente los mismos problemas.
Por eso, la clave pasa por una decisión política que permita sostener el proceso en el tiempo.
Enríquez cerró su participación en Despertate con una definición que sintetizó el espíritu de la propuesta: dar vuelta la página, dejar atrás los reproches y comenzar a construir una solución pensando en el futuro.
La discusión por los caminos rurales, de esta manera, vuelve a instalarse en la agenda pública de Nueve de Julio con una premisa concreta: transformar una problemática histórica en una política permanente, participativa y transparente.



