Daño radical

Compartir

Un reducido grupo de afiliados y militantes de la Unión Cívica Radical seguidores de Alem han expresado  “que se rompa, pero que no se doble”, y se fueron del partido, en el distrito de Nueve de Julio.

Son algunos pocos históricos que no han sabido aggiornarse y han hecho realidad esta frase más que centenaria. No han comprendido que la política es ‘el arte de lo posible’ con actualización o renovación de ideas, siempre permitiendo que la nueva sangre, dé paso a los nuevos desafíos, y de manera disciplinada, a los ideales partidarios y decisiones de las conducciones, en sus respectivos niveles, para seguir con las banderas bien arriba del partido.

En esa encrucijada este grupo de ex-radicales, han roto al espacio, para no aceptar la voluntad mayoritaria de convenciones, y crearon una agrupación vecinal. En ella participan, pero no han sabido despegarse definitivamente del partido que los vio nacer. Siguen con la culpa de lo hecho,  diezmado aun más a un sensible radicalismo, que para su recuperación necesitaba de todos, enrolados en los mandatos de las resoluciones internas por mayoría. Sin embargo, comportamientos mezquinos, caprichosos o egocéntricos, lo pusieron en una nueva fractura.

Una interna entre la juventud renovada y los desatinos de canosos no se dio por una ‘supuesta unidad’ que no fue otra cosa que una especulación de resoluciones. Es decir, a ese grupo, si lo que señalaba la Convención partidaria le ‘servía’, se quedaba. Si lo resuelto no estaba en sus intereses mezquinos, importaba más jugar al ‘yo-yo’, y romper – una vez más – a la columna vertebral de fortalecimiento de las instituciones, que respetar el mandato mayoritario que, internamente es ley..vaya gesto Democrático!

Claro, ese quiebre o ruptura es conteste con que jamás se respetó las normas de la institucionalidad, ya que cuando le debió respeto a toda una sociedad, lo soslayó impunemente, y tampoco – como el escorpión-  lo podía hacer en el seno interno partidario, como lo demostró…. Y ahora quiere arrastrar a vecinos de buena fe con promesas de difícil cumplimiento.

Lo triste es ver, una vez más, que se utiliza a la política en el marco de un verdadero  ‘BenePro’ – prometer lo que no podrá ser cumplido, pero por el hecho de estar solo en Beneficio Propio –  y no en el interés colectivo.

En este cuadro, quienes conducen hoy el radicalismo, si bien han decidido aceptar públicamente que son parte de ‘Juntos en Cambiemos’, se observa que en los hechos están más cerca del ‘suicidio de Alem’ que de la sangre renovada que significa la continuidad de la vida. Lo dicho es conforme a la observación donde se ve a radicales en el camino de la unidad  -‘Juntos por el Cambio’ – , haciendo base de despliegue de boletas y timbreos, no en el edificio de Tucumán 1221, que tiene las puertas cerradas previa a una elección, con lo que ello conlleva, sino en otros ámbitos para el organigrama de esas tareas.

Es decir, los cabellos juveniles que se lucen con alegría al viento dan batalla a canas o amplias frentes de cabezas gachas, a sabiendas de la deshonra en la que han incurrido, por entender que una frase de un dirigente que mostró inflexibilidad tal que atrapado en ese cerramiento propio, la pronunció y terminó con sus días.

Una agrupación vecinal que nace de manera caprichosa – sin consenso urbano- , alejándose de la UCR y busca refugio al lado de peronistas disidentes, tiene mal comienzo ya que pone al desnudo que ‘BenePro’ es el único interés que se persigue… ya que de gobernar, hay que olvidarse, por haber demostrado que no gestiona bien, que no respeta la institucionalidad – no ha rendido cuentas y nunca se aclaró el destino de 22.500.000 de pesos y pago de multas del Tribunal de Cuentas por inconducta-, persigue a quien ejerce con pluralismo la prensa para que solo reine su mensaje, no permitiendo que todos los sectores de la sociedad puedan ser escuchados y con piel de cordero, expresan autoritarismo como jamás se vio desde el ’83 a la fecha.

La fiel demostración está dada en que se prefirió “que se rompa, pero que no se doble”, queriendo llevar a la tumba como Alem, sus frustraciones pidiendo a un grupo de vecinos que no han despertado del peligro de BenePro, y que su misión ha concluido. Parafraseando a Leandro Alem, por ‘estéril, inútil y deprimido, es preferible morir…’.

Para Cadena Nueve, Gustavo Tinetti