Desde la Catedral hasta el Paseo del Vía Crucis se recordó como murió Jesús

Compartir

Las catorce estaciones se desarrollaron a lo largo del trayecto y el espacio verde, culminando con una bendición del Obispo al pié de la Cruz y el deseo de Felices Pascuas!

DSC01596

Conforme a lo previsto a las 20 hs. comenzó el Via Crucis en la puerta de la Catedral nuevejuliense y culminó en el Paseo ubicado en la unión de las Avdas Mitre y Presidente Perón.

A lo largo del recorrido con alta concurrencia de feligreses se fueron desarrollando las 14 estaciones que recuerdan la pasión y muerte de Jesús.

Ya al pie de la Cruz del Via Crucis, el Párroco de la Iglesia Catedral, Padre Guillermo Gómez,  agradeció al Intendente Mariano Barroso que facilitó que el mismo se concrete por las calles de la ciudad, especialmente por la Avda. Bartolomé Mitre. La gratitud alcanzó a los efectivos de la Dirección de Tránsito, de la Policía Motorizada, como a los patrulleros de la cuadrícula de la Policía Comunal, y a los scout y colaboradores de la iglesia que ayudaron en la organización.

Tal como viene sucediendo desde hace años, la peregrinación se desarrolló por media calzada de la Avda. Mitre. La otra mitad permitía la libre circulación de vehículos. A su vez, desde la Dirección de Tránsito se cortaban los cruces de calles para el paso de los peregrinos, facilitando a los automovilistas a que se desplacen por la media calzada libre de la Avda. Mitre referida. Todo bien coordinado con el apoyo de los efectivos del orden, en motos.

Finalmente, fue el Obispo Monseñor Ariel Torrado Mosconi quien dio una bendición final, destacó la trascendencia del Viernes Santo, deseó a la alta concurrencia ‘que le pidamos al Señor que nos bendiga y que la Bendición que nos llega nos renueva en la esperanza’, ‘al tiempo que señaló  no se dude que Cristo viene con nosotros y carga con el peso de la cruz de cada uno de nosotros’; y concluyó con un Felices Pascuas!

Previamente, Monseñor Ariel Torrado Mosconi había dicho que “al igual que Cristo fue descartado, humillado y despreciado en su época por los poderosos, hoy hay otros cristos que son considerados como sobrantes de la sociedad: los pobres, los adictos, los niños por nacer, los ancianos y tantos hermanos nuestros heridos en su dignidad”. Por eso animó a los presentes a que se comprometan “a honrar la carne de Cristo en todos los hermanos sufrientes y a trabajar para defender su dignidad y la vulnerabilidad de sus vidas”. Fue durante su homilía en la Catedral antes de la caminata en la adoración de de la Cruz, en la cual se descubrió en tres etapas el crucifijo que, sacerdotes y fieles, uno a uno fueron besando.

DSC01622DSC01605

DSC01620DSC01611DSC01615DSC01590DSC01609DSC01589
DSC01589DSC016341 (1)3 (3)