A dos años de su gira en el universo Horacio Guarany sigue cantando

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Donde había elegido vivir la ultima etapa de su vida, hace dos años fallecía en Luján,  Eraclio Catalín Rodríguez Cereijo, conocido artísticamente como Horacio Guarany. Desde 1989 hacía elegido vivir en esa ciudad. Agnóstico, como el mismo confesara, diez años antes a su muerte abrazó con fuerza a a Virgen de Luján. ‘Un periodista me acercó a ella’ contó alguna vez a sus amigos. Esa persona, que contó la anécdota de como fue el hecho, es Gustavo Tinetti. Ocurrió en la misma ciudad de Luján.

Ese 13 de enero de 2017 moría el hombre que había nacido en Las Garzas, Provincia de Santa Fe un 15 de mayo de 1925, pero el artista sigue vivo en el recuerdo de sus seguidores y de aquellos que lo hacen trascender interpretando sus canciones. El cantor no ha callado. La vida sigue para quien fue capaz de inscribir más de 1000 letras con su música, haber protagonizados películas como  El grito en la sangreSi se calla el cantor y La vuelta de Martín Fierro y hacer recibido el Premio Konex de Platino en 1985 como el más importante cantante masculino de folklore de la historia en Argentina.

Más tarde recibe, en 2013 recibe el premio del Congreso de la Nación Argentina en reconocimiento a toda su labor.
Y al año siguiente el Premio Konex a su trayectoria.

Eraclito como le llamaban en su infancia, había dado sus primeros pasos en el mundo de la música con la Orquesta de Herminio Giménez, cantando música paraguaya y en idioma guaraní. De ahí tomó su apellido artístico ‘Guarany’.

De niño gustaba de la música, del canto, y aprendió a guitarrear con el maestro Santiago Aicardi. En 1943 viajó a Buenos Aires a intentar con el canto. Vivió en una pensión, y cantaba en el Barrio de la Boca, en el boliche La Rueda, sobreviviendo. Trabajó luego embarcado de cocinero, y también como foguista.

En 1957 debutó en Radio Belgrano de Buenos Aires, consiguiendo que su interpretación de «El mensú» (de los hermanos Ramón Ayala y Vicente Cidade), se difundiera en las estaciones de radio.

Fue pionero del Festival Nacional de Cosquín en 1961, y fue un clásico, año tras año con conocidas composiciones como «Guitarra de medianoche», «Milonga para mi perro», «La guerrillera», «No sé por qué piensas tú», «Regalito» o «Si se calla el cantor».

Muchas de sus célebres composiciones musicales acompañaron las letras del gran poeta tucumano Juan Eduardo Piatelli, canciones como «Canción del perdón» o «No quisiera quererte», entre tantas otras.

A lo largo de su vida artística – tenía 91 años cuando falleció -supo cautivar al publico que se renovaba de generación en generación y el perduraba.Y lo sigue haciendo en el recuerdo de sus letras, su música sus anécdotas e historias de cada presentación en los escenarios de todo el país y latino-américa.