Donar alimentos para no tirarlos a la basura tiene su Ley

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Esteban Naudin abogado

¿Sabías que Argentina produce alimentos para 410 millones de habitantes, mientras por otro lado desecha a la basura 16 millones de toneladas de comida por año?  En un país con un promedio del 30% de su población en riesgo alimentario y pobre, es una gran pena. Esta triste contradicción requiere de medidas urgentes alejadas de toda especulación política, agilizando los mecanismos para que esos 16 millones de kilos de comida sean recuperados y donados a los más necesitados, en vez de tirarlos a la basura.

¿Cómo lo logramos?, En primer lugar, aplicando integralmente la “Ley Donal” sancionada en el 2004, garantizando que el alimento donado de buena fe cumpla con las exigencias de bromatología e inocuidad para su consumo humano, llegando aptos a los hogares, comedores, merenderos, centros de día, escuelas, personas en situación de calle, etc, (que lamentablemente y debido a las malas políticas económicas, crecen día a día)

En segundo lugar, dándole seguridad jurídica al donante de buena fe, limitando su responsabilidad hasta el momento de entrega del alimento donado (siempre respetando su salubridad), todo ello a fin de evitarle juicios posteriores: Muchas empresas no donan para evitar luego ser sometidas a juicios en caso de algún inconveniente con los alimentos entregados. Al darles seguridad jurídica, las empresas (principalmente cadenas de supermercados), podrán donar alimentos aptos para consumo, sin temor a futuros juicios.

Es de resaltar que en el 2017 mediante este mecanismo se han recuperado un total de 9.5 millones de kilos de comida, que en vez de terminar en la basura, representó 28 millones de platos de comida. La seguridad jurídica para los donantes implicará la recuperación de muchos millones de toneladas más, siendo parte de una solución alimentaría para la creciente población pobre en estos tiempos de crisis.

Como contrapartida, están los que se oponen a la entrada en vigencia del art. 9 de la ley Donal, que limita la responsabilidad de las empresas que donan, Argumentando que lo hacen solo para obtener beneficios impositivos o alegan que entregan alimentos de segunda, circunstancia que puede ser cierta, aunque nos encontramos ante un estado de necesidad y el hambre no puede esperar.-

Estos argumentos, especulativos – desde mi punto de vista – prefieren que los argentinos revuelvan la basura buscando comida, en vez de obtenerla de donaciones de vecinos solidarios.-

Considero que lo principal es atender las necesidades alimentarías de nuestros vecinos. En esta lucha tenemos que abrazarnos todos, la pobreza no es algo que se generó hace 3 años, ni 15, como para que algún dirigente de turno se oponga. Claramente ellos no tienen hambre.

Por eso, miro con optimismo la concreta y real solución a parte de este problema que tenemos los argentinos, mediante la aplicación integral de los alcances de la Ley Donal sancionada luego de la crisis de 2001, sin dejar de preocuparme por la falta de respuestas del gobierno para encontrar una solución a esta creciente problemática.

*Abogado, Bloque Concejales FR, Sebastián “Chachi “ Malis”.